¿Te ha pasado que empiezas una conversación con tu pareja y, en cuestión de minutos, ya están a la defensiva? Lo que comenzaba como una expresión de malestar termina en un conflicto que se repite una y otra vez. En la mayoría de las parejas, el problema no es lo que se dice, sino cómo se dice. Vamos a ver en este artículo como mejorar la comunicación en pareja.
Así, vamos a explorar una herramienta tan sencilla como transformadora: pasar del reclamo a la petición. Esta práctica puede ser la clave para mejorar la comunicación en pareja y recuperar el vínculo afectivo. Desde la metodología de Psico Conciencia Transformacional, veremos cómo esta frase es más que una técnica: es una puerta a una relación más consciente, empática y conectada.
Del reclamo a la petición: ¿por qué es tan poderosa esta diferencia?
Un reclamo parte del juicio y la frustración. Suele activarse cuando sentimos que no nos escuchan o que nuestras necesidades no están siendo atendidas. En cambio, una petición parte de la vulnerabilidad y de la responsabilidad emocional, y expresa claramente lo que sí necesitamos, sin atacar al otro.
Ejemplo común:
- Reclamo: “¡Siempre estás con el móvil cuando estamos comiendo! Ya no te importa nuestra relación.”
- Petición: “Me gustaría que cuando estemos comiendo, dejáramos los móviles a un lado y podamos compartir ese momento juntos. ¿Podemos intentarlo?”
La diferencia no solo está en el tono, sino en la intención: el reclamo culpa, la petición invita. Y ese cambio puede salvar una conversación, un día, o incluso una relación.

¿Por qué tendemos al reclamo en la vida en pareja?
Las parejas como Sofía y Marcos (nuestra pareja ficticia de referencia) suelen estar atrapadas en un ritmo de vida acelerado, con poco tiempo para procesar emociones y necesidades. Esto genera acumulación emocional y desgaste, lo que alimenta una comunicación reactiva.
Desde el enfoque del apego adulto (Levine y Heller, 2011) sabemos que cuando nos sentimos inseguros o desconectados, tendemos a manifestar nuestras necesidades desde la ansiedad, el control o la evitación. El reclamo se convierte así en un modo fallido de pedir conexión.
Transformar la conversación: pasos prácticos para aplicar esta herramienta
1. Detecta la emoción que hay detrás del reclamo
Antes de hablar, respira. ¿Qué sientes realmente? ¿Tristeza, soledad, frustración? Ponerle nombre a la emoción te permite salir del modo reactivo y entrar en el modo consciente.
2. Conecta con la necesidad
Pregúntate: ¿Qué necesito realmente en este momento? Tal vez lo que necesitas no es que te contesten rápido un mensaje, sino sentirte valorado/a y visto/a.
3. Exprésate desde la primera persona
En lugar de decir “Tú siempre…” comienza con “Yo me siento…”. Esto genera menor resistencia y promueve una escucha empática.
4. Haz una petición concreta y positiva
No basta con decir lo que no quieres. Sé claro/a en lo que sí deseas: “¿Te parece si cenamos sin pantallas esta noche?”, en lugar de “¡Siempre estás distraído/a!”.
Lo que dice la ciencia: por qué funciona esta técnica
La comunicación efectiva en la pareja, según estudios en terapia de pareja basada en esquemas y ACT (Acceptance and Commitment Therapy), se fortalece cuando se promueve la expresión emocional sin juicio, el reconocimiento de valores compartidos y la aceptación de las diferencias.
Además, el trabajo de Carl Rogers sobre las relaciones de ayuda destaca que la autenticidad, la empatía y la congruencia son las bases para una comunicación transformadora.

Beneficios de pasar del reclamo a la petición
✔️ Menos conflictos repetitivos
✔️ Mayor conexión emocional
✔️ Mejor resolución de problemas
✔️ Incremento de la confianza mutua
✔️ Ambiente emocional más seguro para ambos
Cómo puede ayudarte el coaching de pareja
Transformar la manera de comunicarse no siempre es fácil, sobre todo si se han acumulado años de patrones reactivos. El coaching de pareja puede acompañarte en este proceso de reconexión emocional, ayudándote a descubrir qué hay detrás de cada conflicto y cómo reconstruir desde el entendimiento mutuo.
En el Instituto de Relaciones, trabajamos con la metodología Psico Conciencia Transformacional, que integra el trabajo emocional, la gestión de esquemas mentales y la conciencia relacional para crear vínculos más sanos y conscientes.
Conclusión
Cambiar el reclamo por una petición no es un truco superficial, es una transformación profunda en la forma de vincularse. Implica asumir la responsabilidad emocional, reconocer las propias necesidades y comunicarlas con amor. Es un paso hacia una relación más madura, empática y duradera.
¿Y tú? ¿Te animas a transformar tus reclamos en peticiones?
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